En los meses más fríos del año, quizá lo más apetecible sea invernar en casa, pero sin duda no es lo más saludable. Si no quieres perder lo que has ganado en resistencia y preparación física durante el resto del año, a continuación te presentamos algunas ventajas y también algunos consejos para no dejar el ejercicio de lado.

Empecemos por las ventajas. ¿Sabías que el ejercicio ayuda a combatir la tristeza que a veces nos invade en los días fríos, grises o lluviosos? Está comprobado que el ejercicio tiene efecto antidepresivo.

Además, también aumenta el nivel de energía y nos ayuda a dormir mejor. Y, aún más importante, activa el sistema inmunológico, lo cual nos protegerá de los resfriados e infecciones por virus tan presentes en la temporada de invierno.

Seguro que te hemos convencido, de modo que aquí van algunos consejos para hacer ejercicio en época de frío. De entrada, no hay que abrigarse demasiado. Lo ideal es vestirse en capas para poder quitar o poner prendas según la temperatura corporal. Lo mejor es una camiseta de polipropileno debajo y usar una segunda capa, como aislante, y luego una tercera. Se debe evitar el algodón.

También debemos proteger las extremidades. Se recomienda usar guantes para las manos y calcetines de lana o polipropileno para los pies, para así evitar la humedad. Es importante también proteger la cabeza y, si hace mucho frío, también las orejas.

Una vez listos, debemos calentar durante unos 15 minutos antes de salir, y una vez en marcha, no debemos olvidar respirar por la nariz e hidratarnos como en verano.

Por último, al llegar a casa, lo ideal es un buen baño caliente. Tu cuerpo te lo agradecerá.